Los amantes de los coches de lujo recordarán la noticia que protagonizó hace dos años la marca británica Rolls Royce, cuando en el Salón de Ginebra de 2011 presentó su primer coche eléctrico. Con el nombre 102EX, sus fabricantes anunciaron que el automóvil no se haría en serie, sino que sería el prototipo de los futuros vehículos eléctricos de la marca.

Como toda firma poderosa, en el 2011 el vehículo fue presentado en diversas ferias del automóvil en Europa, Oriente Medio, Asia y Norteamérica con el objetivo de conocer la reacción del sector.

Con una potencia máxima de 290kW, en comparación con los 338 kW de la versión diésel, y montado sobre la base del Phantom, el motor de gasolina se ha sustituido por una batería de litio ion y dos motores eléctricos montados en la parte trasera del chasis. La autonomía puede llegar a los 200 kilómetros.

Rolls Royce 102EX

La palabra lujo lo indica y para ello la firma inglesa pidió el desembolso de 1.6 millones de dólares, cifra altamente cuantiosa, pero no despreciable para los adinerados que gustan de los automóviles.

Todavía se espera el Rolls Royce del siglo XXI. En una lenta carrera y con la gracia de dar siempre pasos seguros la buena nueva vendrá cuando nadie se lo espere y otorgará esplendor a nuestras carreteras a base de lujo.