El 2014 depara novedades en cuanto a la carga de los vehículos eléctricos, en plena evolución de una tecnología aún por extenderse.

La carga lenta era una de las principales barreras en el sistema de los coches eléctricos e investigadores de la Fundación CIRSE desarrollaron el primer sistema que permite cargar el 80% de la batería del coche en 15 minutos. El proceso de carga se reduce a que el usuario debe que colocar su vehículo eléctrico sobre una plataforma de carga ubicada en el suelo, dotado de un receptor, gracias a la tecnología de inducción.

En aras de evitar el impacto de la electricidad en el Medio Ambiente, se estudia crear electricidad a partir del principio de rotación contando con un motor eléctrico, un generador o dinamo y una batería de lion-litio. Así, cuando la batería se recarga, desconecta y da paso a la electricidad generada por la dinamo, se crea un circuito cerrado de electricidad casi perpetuo.

Aprovechar la energía solar eólica cargándose de un sistema móvil que solo cuente con paneles fotovoltaicos y generadores eólicos también es una aspiración razonable. El sistema sería ideal para utilizar este tipo de vehículos en zonas rurales o alejadas de los tendidos eléctricos, donde se disponga de solo viento y sol.

Y varias marcas de prestigio han aprobado un dispositivo de recarga única (combinada) que ofrece dos ventajas fundamentales: concentra en una sola toma hasta cuatro tipos de recargas diferentes e incluye una opción de recarga ultra rápida que permite llenar las pilas en un tiempo máximo de 15 a 20 minutos.